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Depresión en niños: cómo detectarla y qué hacer

Publicado: 05 Sep, 2026

Depresión en niños: cómo detectarla y qué hacer

En los niños la depresión se ve como irritabilidad, no como tristeza. Señales por edad, factores de riesgo, cuándo es urgente y recursos de ayuda en México.

Escrito y revisado por el Dr. Pedro Carrasco Santillán, pediatra certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría (Cédula 9340882). Información con base en evidencia, no sustituye una consulta médica.

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Si hay riesgo inmediato, no esperes

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si te preocupa la salud mental de tu hijo, busca ayuda. Si hay riesgo de que se haga daño, es una urgencia: llama al 911, a la Línea de la Vida 800 911 2000 (24 horas), o a SAPTEL 55 5259 8121 (24 horas), o acude a urgencias.

Muchos papás se sorprenden al saber que los niños también pueden deprimirse. Se estima que entre el 2% y el 3% de los niños de 3 a 11 años tiene depresión y, aunque es poco común, se ha diagnosticado incluso en niños muy pequeños. Lo más importante de entender es que en los niños la depresión no se ve igual que en los adultos: muchas veces se manifiesta como irritabilidad y enojo, no como llanto o tristeza evidente.

Señales según la edad

La depresión se sospecha cuando los síntomas duran más de dos semanas, casi todos los días, y afectan la vida diaria.

  • Preescolares: irritabilidad, llanto sin motivo, negarse a separarse de los papás, quejas físicas como dolor de panza o de cabeza, retrocesos en el desarrollo y poca colaboración.
  • Escolares (6 a 11 años): dificultad para concentrarse, bajón en las calificaciones, quejas físicas frecuentes, poco interés en jugar, aislamiento, irritabilidad y rechazo a ir a la escuela.
  • Adolescentes: ya se parece más a la depresión adulta: tristeza, desesperanza, culpa, baja autoestima, aislamiento, llanto frecuente; a veces conductas de riesgo o irritabilidad marcada.

Señales generales a las que poner atención a cualquier edad:

  • Estar irritable o enojado la mayor parte del tiempo.
  • Perder el interés o el placer en lo que antes disfrutaba.
  • Cambios en el sueño: dormir mucho o muy poco.
  • Cambios en el apetito o el peso.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Aislarse de amigos y familia.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Sentimientos de no servir, culpa o desesperanza.
  • Cualquier comentario sobre querer morir o hacerse daño: tómalo siempre en serio.

Factores de riesgo

Contribuyen los antecedentes familiares de depresión, las enfermedades, y situaciones difíciles como la muerte de un ser querido, el divorcio, mudanzas, acoso escolar, violencia o abuso. La ansiedad y la depresión suelen ir juntas.

Preguntar a tiempo importa

El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) recomienda el tamizaje de depresión en adolescentes de 12 a 18 años y de ansiedad desde los 8 años. En la práctica, esto significa que en las revisiones del niño sano el pediatra puede aplicar cuestionarios sencillos. Si te preocupa tu hijo, pide una valoración; no esperes.

Qué pueden hacer los papás

  • Habla y escucha sin juzgar. A veces los niños no saben nombrar lo que sienten. Hazle saber que la desesperanza es un síntoma, no la realidad.
  • Enfócate en sus fortalezas y dale aliento; ayúdalo a ver los problemas de otra forma.
  • Mantén rutinas de sueño, comida y actividad física: el ejercicio y el buen dormir ayudan al ánimo.
  • No minimices con frases como “échale ganas” o “no es para tanto”, ni castigues los síntomas confundiéndolos con flojera o rebeldía.
  • Busca ayuda profesional ante la duda: el primer paso es hablar con el pediatra o un profesional de salud mental.

Cuándo es urgente

Busca ayuda inmediata si tu hijo:

  • Habla de querer morir, desaparecer o hacerse daño.
  • Se autolesiona.
  • Hace un plan o busca medios para lastimarse.
  • Tiene una crisis que no puedes contener.

En estos casos: 911, urgencias, Línea de la Vida 800 911 2000 o SAPTEL 55 5259 8121.

Opciones de tratamiento

La buena noticia es que la depresión se trata y se recupera. En niños, la primera opción suele ser la psicoterapia, por ejemplo la terapia cognitivo-conductual. En adolescentes, con frecuencia la combinación de psicoterapia y medicamento antidepresivo es lo más efectivo, siempre bajo indicación y vigilancia de un especialista en psiquiatría infantil. El acompañamiento de la familia es parte del tratamiento.

Recursos de ayuda en México

  • Línea de la Vida: 800 911 2000. Orientación en salud mental y adicciones, gratuita, 24 horas, todos los días (CONASAMA, Secretaría de Salud).
  • SAPTEL: 55 5259 8121. Apoyo psicológico e intervención en crisis por teléfono, gratuito, 24 horas.
  • 911 para emergencias con riesgo inmediato.
  • Tu pediatra y los servicios de salud mental de tu localidad.

Cierre

Si algo en el ánimo o la conducta de tu hijo cambió y dura semanas, no lo atribuyas solo a la edad. La depresión infantil es real, se detecta y se trata. Pedir ayuda es un acto de amor y de fortaleza, no de fracaso.

Fuentes

American Academy of Pediatrics (HealthyChildren.org), depresión en niños y adolescentes. CDC, ansiedad y depresión en la infancia. U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), tamizaje. Manual MSD. Guía Clínica “Depresión en Niños y Adolescentes”, Hospital Psiquiátrico Infantil Dr. Juan N. Navarro / Secretaría de Salud (gob.mx). CONASAMA (Línea de la Vida). SAPTEL.

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Este artículo es información general y no sustituye una consulta. Si algo de lo que leíste te preocupa, agenda una cita con el Dr. Pedro Carrasco en Durango.