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Salud ambiental: aire, calor y tóxicos en la infancia

Publicado: 10 Oct, 2023Actualizado: 05 Sep, 2026

Salud ambiental: aire, calor y tóxicos en la infancia

Por qué los niños son más vulnerables, qué hacer con el humo de leña y de tabaco, cómo protegerlos del calor y qué medidas contra tóxicos valen la pena.

Escrito y revisado por el Dr. Pedro Carrasco Santillán, pediatra certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría (Cédula 9340882). Información con base en evidencia, no sustituye una consulta médica.

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Los niños no son adultos pequeños cuando se trata de contaminación. Respiran más aire por kilo de peso, están más cerca del suelo, se llevan las manos a la boca y sus órganos siguen madurando. Por eso la misma exposición les hace más daño. Estos son los tres frentes que más importan hoy.

Contaminación del aire

Es el segundo factor de riesgo de muerte en menores de 5 años en el mundo, después de la desnutrición: cerca de 709,000 muertes al año en ese grupo de edad. El informe State of Global Air documenta casi 2,000 muertes diarias de niños menores de 5 años, y más del 70% de ellas están vinculadas a la contaminación dentro de la casa, por cocinar con combustibles contaminantes.

Ese matiz importa mucho en México, donde el uso de leña para cocinar sigue siendo común en zonas rurales. El humo de leña en un espacio cerrado es una exposición diaria, prolongada y muy concentrada.

La OMS estima que el 99% de la población mundial vive en zonas que exceden sus guías de calidad del aire, y que el 93% de los menores de 15 años respira aire contaminado. No existe un nivel seguro de exposición para contaminantes como el ozono y las partículas finas.

Qué puedes hacer:

  • Ventilar la cocina y, si se usa leña, procurar estufas con chimenea al exterior.
  • No fumar dentro de la casa ni del coche, nunca. El humo de tercera mano se queda en tapicería y ropa.
  • Consultar el índice de calidad del aire y reducir la actividad física al aire libre en los días malos, sobre todo si el niño es asmático.
  • Evitar quemar basura o pastura cerca de casa.

Calor y cambio climático

Alrededor de mil millones de niños viven en países con alto riesgo de impactos climáticos, y el calor no es un tema abstracto: cada grado de aumento en la temperatura mínima diaria por encima de cierto umbral se asocia a un incremento medible en la mortalidad infantil.

Los bebés y los niños pequeños regulan peor su temperatura, se deshidratan más rápido y no siempre saben pedir agua. En temporada de calor:

  • Ofrecer agua con frecuencia, sin esperar a que la pidan.
  • Evitar la exposición directa al sol entre las 11 y las 16 horas.
  • Ropa ligera, sombrero y protector solar en mayores de 6 meses.
  • Jamás dejar a un niño solo dentro de un coche, ni un minuto, ni con la ventana abierta.

Tóxicos ambientales

Un estudio del NIH que analizó a 201 niños de 2 a 4 años detectó 96 de los 111 químicos evaluados en al menos cinco de ellos, y 34 en más del 90%. Es decir: la exposición es la norma, no la excepción.

Hubo buenas noticias —descenso del triclosán, los parabenos y la mayoría de los ftalatos— y malas: aumento de plastificantes sustitutos, pesticidas neonicotinoides y algunos herbicidas. Y un dato revelador: los niños tenían niveles más altos que sus propias madres de bisfenol S, el sustituto del BPA, y de varios biomarcadores de pesticidas.

Medidas razonables sin volverse loco:

  • Lavar frutas y verduras antes de consumirlas.
  • No calentar comida en plásticos en el microondas; usar vidrio o cerámica.
  • Lavar las manos del niño antes de comer y después de jugar en el piso.
  • Guardar productos de limpieza y pesticidas fuera de su alcance y en su envase original.
  • En casas viejas, cuidado con la pintura descarapelada por el plomo; también hay plomo en algunos barros vidriados tradicionales usados para cocinar.
  • Ventilar la casa a diario.

Cuándo consultar

  • Tos crónica, sibilancias o infecciones respiratorias repetidas, sobre todo si hay humo de leña o tabaco en casa.
  • Asma que empeora en ciertos ambientes o épocas del año.
  • Sospecha de exposición a plomo: casa antigua, barro vidriado, trabajo de los papás con baterías o pinturas.
  • Sospecha de intoxicación aguda: llama de inmediato a urgencias.
  • Retraso del desarrollo o problemas de aprendizaje sin causa clara y con exposición ambiental de riesgo.

Fuentes

Organización Mundial de la Salud, calidad del aire y salud infantil. State of Global Air. American Academy of Pediatrics, “Climate Change and Children’s Health” y “Environmental Issues in Global Pediatric Health”. Estudio NIH-ECHO sobre exposición a químicos en la infancia.

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Este artículo es información general y no sustituye una consulta. Si algo de lo que leíste te preocupa, agenda una cita con el Dr. Pedro Carrasco en Durango.